Este curso aborda los fundamentos físicos que gobiernan el desempeño ambiental de las edificaciones, entregando al estudiante un marco conceptual, metodológico y aplicado para comprender, analizar y evaluar el comportamiento térmico, higrotérmico, energético y biohigrotérmico de los edificios.

La asignatura se estructura en torno a la Física de la Construcción, entendida como la disciplina que estudia las interacciones entre calor, aire, vapor de agua y masa (HAM transport) en la envolvente y en los espacios habitables, y su impacto directo en la eficiencia energética, la durabilidad de los sistemas constructivos, la salubridad interior y el confort de los ocupantes.

A lo largo del curso se desarrollan conceptos clave como desempeño físico constructivo, desempeño térmico e higrotérmico, balance energético, eficiencia energética y calidad física constructiva, articulándolos con las leyes físicas fundamentales (conducción, convección, radiación, transporte de aire y vapor) y con los indicadores técnicos utilizados en la práctica profesional y en la normativa contemporánea.

El curso incorpora de manera central el desarrollo de un ejercicio aplicado y conducente, orientado a integrar los contenidos conceptuales con una lectura crítica del territorio, el clima y la edificación. Para ello, se utiliza como referencia metodológica la experiencia chilena, que muestra un tránsito progresivo desde estándares mínimos hacia un enfoque de desempeño, incorporando exigencias térmicas, higrotérmicas, de infiltración de aire y ventilación.

Esta experiencia no se presenta como un modelo a imitar, sino como un caso de estudio que permite comprender el proceso: zonificar, identificar riesgos, definir estándares diferenciados y verificar el desempeño. El foco del curso se sitúa deliberadamente en los subsistemas clima y edificio, por ser aquellos donde el diseño arquitectónico y constructivo tiene mayor capacidad de incidir de manera preventiva, eficaz y duradera en la calidad del hábitat.

En este marco, el curso aborda explícitamente el contexto boliviano, caracterizado por una diversidad climática excepcional, con macroclimas contrastantes y fuertes gradientes altitudinales. Esta condición representa simultáneamente un desafío técnico y una oportunidad estratégica para avanzar hacia soluciones arquitectónicas y constructivas más pertinentes, sustentables y basadas en desempeño.

La revisión crítica de la normativa vigente permite reconocer avances importantes en la declaración de principios y buenas prácticas, así como el desafío pendiente de traducir la diversidad climática en criterios y estándares de desempeño diferenciados, particularmente en materia térmica e higrotérmica. El ejercicio del curso se orienta a reflexionar sobre este desafío, utilizando herramientas conceptuales y físicas que permitan fundamentar decisiones de diseño y criterios técnicos.

Al finalizar el curso, el estudiante será capaz de comprender y explicar el desempeño físico de las edificaciones, interpretar indicadores técnicos, analizar riesgos climáticos y constructivos, y participar de manera informada en procesos de diseño, evaluación y discusión normativa, sentando las bases para una práctica profesional alineada con la construcción basada en evidencia y la habitabilidad sostenible.